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El Municipio es cultura
Cultura
CONCURSO DE CUENTOS PARA NIÑOS Y JÓVENES DIA DEL LIBRO 2007

La maldición del Pirata Hudson
Lucía Aznárez
Primera Mención Categoría Jóvenes


Estaba amaneciendo. El sol comenzaba a levantarse perezosamente en el horizonte anunciando la llegada de un hermoso día. Todavía hacia frío porque el sol recién calentaba con sus primeros y distantes rayos. Aparentemente era un día como todos, rutinario, y los estudiantes empezaron a entrar al colegio hasta que se formo una ruidosa muchedumbre de niños de todas las edades. Finalmente sonó el timbre y algunos más apurados que otros fueron entrando a sus respectivos salones. La profesora de segundo de liceo empezó a pasar la lista.

Sofía: -¿Como pasaste el fin de semana?

Martín: - Bien, re bien. Fui al cine y a Mac Donalds con unos amigos? ¿y vos?

Sofía: - Yo también, fui a dormir a la casa de Dolores y estuvo buenísimo, nos re divertimos.

Ellos eran muy amigos y se conocían desde el año pasado, y a los pocos días que ella entro en su clase se llevaron muy bien. Tenían 13 años. En la clase todos eran compañeros pero había un grupito que eran como hermanos: Sofía, Martín, Joaquín, Dolores y Andrés.

Martín había ido desde siempre a ese colegio, al igual que Dolores. Andrés había ingresado en tercero, en quinto Joaquín y Sofía en primero de liceo. Martín y Dolores se conocían mas o menos desde los 3 años y pasaron toda su infancia juntos. Andrés, se cambio de colegio porque sus padres eran de esos que cambian seguido a sus hijos de colegio. Los padres de Joaquín se mudaron por razones de trabajo, así que empezó a ir a ese colegio porque quedaba cerca de su casa y Sofía también se había mudado.

Cuando se quisieron acordar ya la primera hora había pasado, y muy rápido, entre charlas y risas. Ahora tenían una hora de historia.

Su profesor era no muy alto, flaco, con unos pelos despeinados y casi blancos. Se podría decir que tenía 40 y pocos pero en verdad tenía 50 años los cuales disimulaba por su energía juvenil y una mirada que debelaba sin miedo a demostrar su alma juvenil pero sabia. Generalmente hacía chistes y bromas, pero era muy quisquilloso en cuanto a la conducta. Usaba unos graciosos lentes que le quedaban grandes y parecían lupas. Su gran nariz y gracioso bigote de cepillo lo hacían parecer un profesor chiflado.

Estaban estudiando la ciudad de Maldonado, y se había dividido la clase en diferentes grupos para trabajar cada uno en cualquier tema, obviamente sobre Maldonado, que eligieran. Había 5 grupos de 5 personas, y uno de estos grupos eran Sofía, Dolores, Andrés, Martín y Joaquín. Sofía propuso estudiar los túneles subterráneos de Maldonado y todos aceptaron: le parecía un tema interesante y misterioso.

Intentaron buscar información de la manera mas fácil: por medio de Internet, pero no consiguieron nada, así que decidieron estudiar de la manera mas tradicional y aburrida, pero siempre efectiva: en la biblioteca.

Habían arreglado todo para ir el miércoles después de clases. Finalmente, llego el día y llegaron a la biblioteca. Era inmensa. Sus clásicas paredes de madera bien cuidada le daban un toque antiguo y sobrio. El silencio reinaba de tal manera que los chicos evitaban hablar por miedo a romper dicha armonía. Tenia muchas estanterías de madera finamente tallada, aunque a juzgar por su apariencia bastante antiguas.

Según Joaquín ?nunca había visto tantos libros en su vida? el era un chico simple de una gran familia. Era muy noble y le importaban mucho los estudios porque consideraba que le iban a ayudar en su futuro. Cumplía con todos los deberes y estudiaba para los escritos pero le costaba mucho prestar atención en clase porque era muy charlatán y simpático. Era muy alegre y disfrutaba al máximo estar con sus amigos. Tenia una pequeña hermanita la cual adoraba con toda su alma y era la luz de sus ojos y hacia hasta lo imposible para consentirla y hacerla feliz (incluso cuando se lo pedía jugaba a las a la muñecas con ella) Una de las razones por las cuales la amaba tanto es porque la madre cuando tubo el parto como era bastante mayor casi la pierde y el deseaba con toda su alma tener a su hermanita y como no la perdió , pensaba aprovecharla al máximo y protegerla a toda costa , porque cuando tenemos algo, no nos damos cuenta de cuanto lo queremos hasta que lo perdemos y el tubo la suerte de volverla a tener y no la quiere perder bajo ningún concepto. Es alto, flaco, con unos hermosos ojos café los cuales reflejan su honestidad e inteligencia. Su pelo marrón siempre estaba bien peinado. Viste bien pero no usa mucha ropa cara o de marca porque el es un chico simple y considera que hay muchas cosas mas importantes que lo material, lo que no quiere decir que no tenga celular ni nada de eso.

Le preguntaron a la bibliotecaria sobre un libro de lo túneles subterráneos de Maldonado. Ella le indico donde podían encontrarlo así que los cinco, muy decididos, confiando en su suerte empezaron a recorrer los oscuros pasillos que más bien parecían un laberinto. Era tal la cantidad de estanterías que se perdieron buscando el dichoso libro. Finalmente, y casi sin esperanzas, luego de haber recorrido todos y cada una de las repisas repletas de libros, llegaron a la última que era algo peculiar, o extraña quizá: era enorme, con los bordes trabajados, no parecía ser de este lugar e incluso te daba la impresión que era más antigua. Al estar al fondo, era la más oscura y se podría decir que tenebrosa, estaba prácticamente olvidada en tinieblas. Parecía que no se había limpiado en bastante tiempo porque estaba llena de telaraña y polvo . Pero lo que más les llamó la atención era un libro que estaba algo salido, como esperando que alguien lo agarrara y empezara a leer sus antiguas paginas .Los chicos, instantáneamente, se acercaron al libro, y lo agarraron.

Era realmente viejo, al sacarlo, se dieron cuenta que estaba lleno de telaraña como si no lo hubieran leído en años, como si a nadie le importara, incluso te hacia sentir su soledad.

Lo abrieron y sus páginas estaban amarillas debido al paso del tiempo y todas rotas, como si alguna vez hubiera sido leído. Incluso estaba escrito a mano, podías percibir es trabajo que se había tomado el escritor en escribir y darle vida a su obra maestra .Leyeron el titulo y sintieron que al fin fueron premiados por su larga búsqueda: los misterios de los túneles de Maldonado. Reemprendieron el regreso contentos y victoriosos. Cuando l legaron a la bibliotecaria estuvieron como 15 minutos esperando a que los atendiera. Ella estaba hablando por teléfono y no colgaba más. En un momento dolores, harta de esperar, la miro y señalo el libro y el reloj como diciendo que estaban apurados. Ella le hizo señas como que ya estaba, que se fueran y los chicos así lo hicieron. Finalmente volvieron a su casa luego de esa entretenida tarde.

Al otro día se reunieron en la casa de Andrés para empezar a estudiar. Ojeando el libro, se dieron cuenta que al final del todo tenia un mapa, marcando los túneles y en un punto, el mapa tenía una cruz.

Martín: -¡Ay miren, es un mapa del tesoro!

Sofía: -¡No seas ridículo! ¡Como va a ser un mapa del tesoro!

Dolores: -¡Sofi tiene razón! parece raro que existan tesoros acá y todo eso!

Joaquín: -¿Porque no?

Dolores: -¡Ay no se!, un país como el Uruguay? ¿como podría tener un tesoro? No somos ni ricos ni hubieron piratas aquí.

Joaquín: -Yo creo que no necesitamos ser ricos ni poderosos para poder tener un tesoro.

Andrés: -¡Ay basta, dejen de discutir! ¡Parecen niños chicos!

Joaquín: -¡Veamos, y averigüemos!

Leyeron que en Maldonado hay algunos túneles: todos partían del faro, porque eran usados para escapar de los invasores y muchas veces de piratas, y cuando desde allí los divisaban, escapaban o iban a buscar refuerzos por medio de lo túneles. Habían túneles hasta la catedral de San Fernando, hasta el Cuartel de Dragones. Había un túnel secundario, que era el que tenía más bifurcaciones, a simple vista parecía un árbol. Además, no terminaba en un lugar importante como los otros, este era diferente? y, en una de sus ramificaciones se encontraba según los chicos el ?tesoro?. Siguieron leyendo y encontraron una inquietante leyenda que decía que una vez, el pirata Hudson escondido entre la niebla de la oscura y cerrada noche, confidente de la desgastada luna llego en un gran, antiguo buque cuyas maderas y grandes velas estaban erosionadas por tantos años recorriendo los extensos 7 mares con una gran y temeraria tripulación. Llego a estas tierras porque según los rumores era muy rica y el quería atacarla y escapar con el botín. Pero la potente luz del faro y el gran tamaño del barco lo delataron. Unos soldados fueron rápidamente, encubiertos por los túneles a buscar refuerzos y volvieron para derrotar al pirata. Fue una batalla larga y sangrienta, murieron muchos hombres, pero el capitán batallaba hasta el fin. Luego de una difícil lucha, cuando ya habían matado a toda la tripulación lograron atrapar al pirata.

El era alto y flaco, muy bueno con la espada. Su pelo negro, largo y despeinado decía la dura vida que llevaba en el mar. Sus ojos oscuros tenían un brillo maléfico el cual decía que no le temía a nada, tampoco a la muerte. También reflejaban su soledad y falta de amor lo cual lo hacia carecer de sentimientos. El sólo creía en lo que veía y en lo que pensaba, no tenia religión alguna y carecía de fe debido a la dura vida que llevaba a cabo en el mar. Había vivido miles de aventuras, por lo que no podía creer que este lugar remoto fuera su fin. Toda su vida soñó que iba a morir entre los poderosos brazos del mar.

Lo condenaron a la horca. Lo condujeron hacia su muerte fuertemente custodiado. Antes de ser ejecutado, lanzo al aire sus últimas y lastimosas palabras las cuales fueron para el terror de los soldados una maldición:

Yo moriré,
Pero mi alma por este mundo seguirá vagando.
Yo me vengaré, ustedes ya sabrán porqué.
Mi tesoro no han de tocar,
O sino ya verán.
Mi alma lo protegerá,
Y a quien ose tocarlo castigará,
Ustedes se han de comportar,
O sino morirán
El fue ahorcado en la plaza publica, y su honor fue deshonrado frente a todo el pueblo que presencio la ejecución. Los soldados, propios de la inevitable avaricia humana, no piensan en las penosas consecuencias, sino en todo lo que adquirirán y osan robar el tesoro del recién fallecido y lo escondieron entre los túneles. Pero en lo que no pensaron, es que lo material no sirve a las personas después que mueren, y ellos fueron muriendo poco a poco y nadie nunca supo porque .Y ahí sigue el tesoro, atrapado entre los insondables brazos del tiempo. Dicen que los valientes que intentaron entrar en los túneles nunca más salieron y que están bajo la maligna voluntad del fantasma del pirata.

Martín: -Ya está, ese mapa nos indica donde escondieron ese tesoro, estoy seguro. ¿Se imaginan si encontráramos todo ese oro y joyas todo lo que podríamos hacer?
Sofía: -Tengo que admitir que tenés razón, puede que halla un tesoro?
Andrés: -¿Y si lo buscamos?
Dolores: -¡Ay no!, debe estar todo sucio, oscuro y lleno de ratas, me muero del asco y del miedo? ¿Y si en verdad hay fantasmas en los túneles?
Joaquín: -¡Ay Dolo!, no te pongas así, puede ser que no este del todo limpio, la oscuridad, se soluciona con linternas, y personalmente, no creo en fantasmas , y menos que los haya en los túneles.

A pesar de este comentario, los chicos sabían que las chicas no se iban a sacar el miedo así como así, y que incluso Sofía que era bastante valiente, por dentro sentía miedo, aunque no lo demostrara. Porque el tener que sufrir la muerte de su hermano, aunque parezca mentira, estas heridas o mas bien la necesidad de superarlas, con el paso del tiempo endurecen hasta al mas dulce y sensible corazón. Y así era Sofía, una chica dura, aunque cariñosa y buena, siempre buscando divertirse e ir de aventuras, pero se notaba algo triste en sus ojos color miel aun llenos de fresca sorpresa infantil. Ella no era una chica tan coqueta como todas, pero, obviamente, igual le importaba como se veía. Ella tenia pelo laciomorocho, generalmente usaba una larga trenza. Era alta y flaca y le encantaba vestirse con verde militar, lo que va con su personalidad aventurera.

Siguieron charlando un largo tiempo y decidieron superar sus miedos, y entrar a los túneles para buscar el tesoro y ya de paso les servia para historia. Todos se pusieron de acuerdo en no contarle nada a nadie, ya que no creían que sus padres los dejaran hacerlo, se pusieron de acuerdo en decirles que iban a ir al shopping, era un gran secreto entre amigos.

Para entrar a los túneles, tenían que planearlo minuciosamente. Joaquín se iba a encargar de tener muy claro el mapa de los túneles, Martín de los medicamentos, las linternas, cuerdas, etc., todo lo necesario para realizar bien la expedición, Sofía de la comida necesaria y la ropa, Dolores que era la mas estudiosa de sacar fotos, notas de lo que vieran, muestras de suelo, etc. para historia y Andrés de los horarios, la fecha y los métodos de transporte.

Andrés es bueno, humilde y confiable. Es muy buen amigo y siempre esta dispuesto a escucharte y darte buenos consejos. Pero un elemento de su niñez lo marco para siempre: la separación de sus padres. Quién sabe si hubiera sido preferible que se separaran o que siguieran viviendo juntos pero discutiendo todo el tiempo. Pero en fin, lo hicieron y el porque es de menor importancia para Andrés que aunque los quiere mucho a los dos, nunca los perdonó, ni nunca lo acepto, porque el sabe que nunca será lo mismo. Varias veces intento de superarlo, de dejarlo en el pasado pero este tipo de heridas, solo el tiempo y el darse cuenta que no vale la pena seguirse amargando y llorando por esas cosas que sabes que no vas a poder cambiar, las cicatrizan y poco a poco te hacen madurar, entender mejor las cosas y aceptarlas. El es muy alto y maduro para su edad. Su pelo rojizo y su tez llena de pecas lo diferenciaban de los demás. Sus ojos marrones tenían una mirada profunda que hablaba por si misma. Vestía siempre con colores oscuros y jeans.

Los días fueron pasando y lo chicos se fueron preparando. Ya estaba todo listo saldrían el domingo de mañana (a las 8) en sus bicis desde la casa de Dolores hacia donde el mapa indicaba claramente una entrada o tal vez una salida: el faro. Pasarían todo el día dentro de los túneles, por lo que deberían llevar comida para todo el día y especialmente mucha agua, por eso Sofía decidió llevar muchos sándwiches , fruta y que cada uno se llevara en su mochila 2 litros de agua. Además, ella pensó que debía hacer frió así que cada uno debía llevar un buzo bien abrigado, pero debajo una remera de manga corta y un joggin cómodo. Martín ya tenía preparado un botiquín con gasas, alcohol, hiodofón, curitas y otros medicamentos. Ya había conseguido 5 linternas, cuerda, brújula, fósforos, y todo lo necesario. Joaquín ya sabía bien el camino y Andrés ya tenia claro los horarios en los que iban a parar para comer, para descansar, etc. E incluso tenía un reloj con luz. Estaban todos tan entusiasmados preparando la expedición que los días pasaron volando y cuando se quisieron acordar ya era sábado de noche. Estaban todos nerviosos, ese fue un día muy movido, preparando los últimos detalles y llamándose todo el tiempo, especialmente las chicas se llamaban entre si, ellas eran, obviamente las mas nerviosas, y en especial Dolores.

Ella era una chica muy tierna, pacifica, y muy coqueta, estaba todo el tiempo peinándose, arreglándose. Era hija única, lo cual explica su personalidad, ella era la princesa de la casa, creo que tener hermanos, y especialmente varones te cambia la personalidad, tener que hacerte valer y respetar frente a ellos como tuvo que hacerlo Sofía con sus 2 hermanos mayores, te hace tener una personalidad más fuerte, no quiere decir que sea mejor o peor, pero diferente a la de Dolores. Por eso Dolores era muy sensible y miedosa, hacerla enojar era muy difícil, pero si lo logras cuídate, porque contiene la furia hasta que explota .Ella es de esas personas que están casi siempre de buen humor y alegres. Es amante de la naturaleza, especialmente del mar y de las plantas. No es muy alta es flaca, y con largos y dorados rulos .Sus puros ojos verdes llenos de bondad iluminan. Viste siempre bien y combina perfectamente lo colores. Era muy responsable y tenía las mejores notas en el colegio. A ella le aterraba estar tantas horas en un túnel oscuro y siniestro pero acompañaba a sus amigos en las buenas y en las malas.

Aquella noche fue muy larga para los chicos y no pudieron casi dormir. Estaban muy nerviosos y tu yo sabemos que lo miedos e inseguridades atormentan en la noche a nuestros pensamientos porque es el único momento que tenemos para reflexionar y estar un momento con uno mismo y darse cuenta de todo lo que pasa y lo que va a pasar y de todos tus problemas que muchas veces parecen no tener solución. Dicen que el mal de nuestra época es el tiempo y que estamos siempre muy ocupados y yo creo que es cierto, no tenemos tiempo para nosotros, de día estamos tan ocupados que no pensamos en uno mismo sino en las cosas que debemos hacer?Y eso fue lo que les paso a los chicos, estuvieron todo el día tan ocupados preparando todo que ahora la inseguridad y las dudas los atormentan.

Poco a poco fueron cayendo en un preocupado sueño que los fue consumiendo hasta que finalmente lograron dormir.

-¡Riiiiiiiingriiiiiiiiiing!

Ya eran las 7:30 y un inquieto reloj los despertó. Saltaron de la cama, se vistieron en un segundo y desayunaron tan nerviosos que les cayó mal la comida. Se fueron en sus bicis rápidamente a lo de Dolores. Se puso cada uno su mochila y reemprendieron la marcha. Llegaron al faro y empezaron a buscar la entrada. Escondido detrás de un gran arbusto encontraron un extraño hoyo, bastante pequeño, al cual entraban pero si iban agachados.

Nadie quería entrar, daba impresión de no tener fin, que se iba lentamente hundiendo en las profundidades.

Martín: -¡Está bien! Yo entro.

El era definitivamente el mas valiente del grupo, pero en realidad era un chico sensible y tierno pero lo escondía bajo una dura coraza la cual utilizaba para esconderse de los demás porque era inseguro de si mismo y le daba vergüenza, no se daba el lujo ser el mismo y de ser aceptado tal como es, le importaba mucho lo que los demás pensaban de él y además se comportaba así porque quería impresionar a Sofía. Tenían personalidades muy parecidas y siempre se llevaron muy bien. El es un chico bueno, simpático y divertido. No se tomaba las cosas muy en serio y eso le daba un toque de rebeldía. Siempre hablaba en clase o llevaba su mp3 y pasaba enchufado toda la hora. Le encantaba divertirse y siempre buscaba problemas. Es bastante inmaduro para su edad. Es alto, flaco, su pelo negro y lacio estaba peinado con un amplio jopo sobre la frente el cual usaba para ocultar algunos pocos granos propios de la edad, y ojos oscuros los cuales tenían un toque de picardía. Le gustaba mucho el football y lo jugaba bastante bien.

Y así, fue entrado inseguro a la boca del lobo hasta que desapareció entre las penumbras. Los chicos aterrados lo veían desde afuera para ver que pasaba hasta que aquel largo día que recién comenzaba quedó en silencio

Matías avanzaba gateando por la fría y húmeda tierra. Prendió su linterna en el medio de la oscuridad y siguió gateando hasta que llego a una enorme y larga bóveda de paredes irregulares y musgosas. Recorrió todo con la linterna y se sintió solo e insignificante frente a tal lugar. Le dio la impresión que esa cueva estuvo en penumbras durante años pues murciélagos empezaron a revolotear con chillidos de terror cuando alumbraba a ciertas partes. El tiempo parecía haber olvidado aquel tenebroso lugar. Hacia frió y costaba respirar el enrarecido aire de bajo tierra.

Dolores se negaba a entran al túnel. Realmente no se imaginaba que iba a ser tan pequeño, ni sucio, ni mojado. Finalmente decidieron entrar gateando todos juntos. Primero Joaquín, luego Sofía agarrando sus tobillos, luego Dolores agarrando los de Sofía y por ultimo Andrés.

Era un viaje corto, pero la forma en que iban los hizo ir mucho más lento, además dolores no dejaba de quejarse y aunque Sofía intentaba calmarla no lo lograba. Finalmente llegaron y se encontraron con Martín que estaba mirando atentamente a una pared.

Martín: -¡Chicos vengan, miren esto!
Ellos acudieron a su llamado presurosamente y vieron que en la pared de roca un poema que parecía ser muy antiguo estaba grabado:

El tesoro no han de tocar,
si quieren triunfar.
Solo ustedes sabrán,
si lo hacen que pasara.
Si se quieren salvar,
Del fantasma se deben cuidar,
Porque él aún se quiere vengar.
Ahora deben seguir,
No se pueden arrepentir,
Porque ya están aquí?


Cuando leyeron esto, Dolores, muerta de miedo corrió hacia la salida, decidida a huir y de repente callo una avalancha de rocas que cubrió la entrada. Eso le paso por haber desobedecido el poema: ?ahora deben seguir, no pueden arrepentirse? y ahora el miedo los hacia dudar: ¿que pasaría si lo desobedecían de nuevo, si tocaban el tesoro?

Por suerte ninguna piedra lastimo a Dolores, pero estaba muy asustada.

Dolores: -Ay no, no, no, ¿se dan cuenta? ¡Vamos a pasar todas nuestras vidas aquí dentro, si es que no nos morimos de hambre, sed o asfixiados! ¿De que nos sirve el oro y las joyas si vamos a morir?

Los chicos la intentaron de calmar, pero en verdad, todos sentían la misma angustia y tenían la misma inseguridad pero no la demostraban para no empeorar la situación.

¡La misma avaricia que mato a los soldados ahora tenia atrapados a los chicos y los estaba llevando a su muerte! ¡La avaricia es inevitable, propia del hombre y en menor o mayor medida lentamente seca el corazón, y a veces hasta lo destruye!

Joaquín: -¡Chicos, hay otra salida, no se preocupen!
Martín: -¿Que tan lejos queda?
Joaquín: -Bastante.
Andrés: -Tenemos que seguir, no tenemos otra alternativa.
Dolores: -¿Queeeeé? ¡No, yo de acá no me muevo!

Sofía: -Dolo, Andrés tiene razón, no tenemos otra opción, a menos que quieras que nos quedemos acá parados in hacer nada, tenemos que luchar por nuestras vidas, no nos podemos rendir ahora, no hay de otra.

Finalmente decidieron que a pesar de todo debían seguir, entonces reemprendieron la marcha por el túnel que los llevaba, sin que supieran, a su perdición.

Fue una caminata lenta, aburrida y cansadora. Nadie hablaba pues estaban sumidos en sus pensamientos. Caminaron durante largas horas. Las paredes que se abrían a sus costados solo los desalentaban. El túnel se iba agrandando y achicando desigualmente. Los chicos miraban hacia adelante y solo veían más y más tierra y pedregullo que se perdía en la inquietante oscuridad. Era todo el camino tan igual, que parecía que no avanzaban.

En un momento de la larga caminata el túnel termino bruscamente.

Joaquín: -No puede ser, se supone que debería seguir.

En ese momento una gran decepción los invadió a todos, pero la esperanza es lo ultimo que se pierde, así que Joaquín saco de su mochila el libro y empezó a leerlo cuando de repente el suelo se desfondó y los chicos estrepitosamente cayeron entre gritos acompañados de una gran cantidad de tierra y piedras en lo que parecía ser un enorme y profundo hoyo.

Andrés: -¿Están todos bien?
Sofía: -Si, llena de tierra pero bien.
Martín: -Si
Joaquín: -Bien
Dolores: -Si, aunque toda sucia y rasguñada.

Empezaron a inspeccionar el lugar con sus linternas. Se dieron cuenta que no era un hoyo sino un gran túnel.

Joaquín: -Creo que por acá es que sigue el túnel de arriba, este figura en el mapa.

Esto animo a los chicos y empezaron a ver lo positivo del panorama. Siguieron caminado con más ganas y charlando entre ellos y la caminata se les hizo mucho más leve y rápida. De repente llegaron a una extraña bifurcación.

Joaquín: - Ahí adentro debería estar el tesoro.

Andrés: -¿Que hacemos, vamos o no?

Dolores: -¡ay, no, sigamos! Nos queda poco para llegar y ya quiero salir de aquí.

Matías: - Creo que deberíamos ir, aprovechemos que nos animamos a enterar, la salida esta cerca, es un segundo, vamos, lo traemos ya está.

te decidieron ir por el tesoro, y, al igual que durante todo el viaje, lamentablemente, la avaricia comenzó a ganar sus corazones.

Caminaron a lo largo del pasillo que los iba conduciendo hacia su perdición, tomando diferentes bifurcaciones las cuales solo Joaquín sabía y lamentablemente estaba totalmente seguro.

De repente iban caminando y en la piedra había un sospechoso hoyo del cual surgía una tenue luz que esperanzo a los chicos.

Entraron y encontraron lo que tanto habían buscado, lo que tanto esperaban y cuyas consecuencias no iban a ser las mejores para los chicos: el tan ansiado tesoro. Habían tantas monedas como estrellas en el cielo, también había coronas que posiblemente fueron de grandes reyes. Los chicos quedaron sorprendidos mirando el espectacular tesoro que definitivamente guardaba algún maléfico secreto el cual los chicos no querían aceptar.

Estaban prácticamente hipnotizados cuando de repente Matías no lo pudo evitar y fue caminando lentamente, casi en un trance hacia el tesoro. Los chicos le empezaron a gritar que no lo hiciera pero el parecía no escuchar, o quien sabe, tal vez no quería escuchar? cuando intentaron de pararlo ya era demasiado tarde.

El ya había agarrado una de las malditas monedas. De repente el hermoso brillo dorado se apago y todo se torno viejo, triste y tenebroso. De repente se oyó una voz muy grave que hizo temblar el cielo, la tierra y a los atemorizados corazones de los chicos.

Poco a poco una traslúcida visión se hizo ver para el terror de los chicos: era el malvado fantasma del pirata. Era una figura enorme, imponente, lo más raro es que aunque era transparente se podía ver claramente.

El pirata dijo: -¿Quienes creen que son para osar robar mi tesoro? ¿Es tan grande su avaricia como para osar oponerse a mí y enfrentar sus miedos, para desobedecer las advertencias aceptar y padecer sus consecuencias? ¡Ahora por haber tocado mi tesoro quedan malditos y al igual que todos aquellos que sucumbieron a la tentación, nunca más podrán salir!

Matías se hizo cargo de sus acciones y tartamudeando le respondió:

-¡OH no señor!, por favor, perdone mi atrevimiento, pero debe haber alguna forma de salir de aquí, de librarnos de la maldición, por favor señor, ayúdenos.

Pirata: -Lo único que pueden hacer para escapar de aquí es renunciar al tesoro y ayudarme a encontrar la paz eterna.

Sofía: -¿Cómo podemos ayudarte a encontrar la paz eterna?

Pirata: - Buscando mi cuerpo y dándole cristiana sepultura.

Joaquín: -¿Y donde esta tu cuerpo?

Pirata: - No tengo ni idea pero fui ahorcado en la plaza publica y en aquella época los Monjes de la Catedral se ocupaban de los cuerpos de los ajusticiados.

Andrés: -¡Entonces tenemos que salir a buscarlo a la Iglesia!

Pirata: -¿Si, pero ustedes están seguros que quieren renunciar al tesoro?

Matías: - Esteeeee

Dolores: -¡Si, claro! ¿Pero nos indicaría como salir? Estamos perdidos.

Pirata: - Podría, pero ustedes tienen que prometerme que no dirán nada de lo que vieron aquí. Tiene que ser un secreto.

Matías: - está bien, lo prometemos.

Y así, ya aclarado lo que debían hacer, los chicos se emocionaron mucho porque volverían a ver a su familia, a la luz del sol.

Fue un viaje rápido y entretenido, guiado por el fantasma el cual respondía a todas las preguntas de los chicos, quienes iban adquiriendo más confianza y atrevimiento e incluso se hicieron amigos del pirata.

Andrés: -¿Y vos como haces para comer?

Pirata: -Yo no necesito comer?, de echo, si como comida me transapasa y cae al suelo.

Andrés: -¡Fa, zarpado! ¡Como los dibujitos!

Martín: -¿Y como haces para peinarte y cambiarte si no te podes mirar en un espejo?

Pirata: -No me cambio ni me peino, estoy muerto?

Martín: -Aaaaaaaaah, cierto.

Sofía: -¿Y salís volando como una comenta cuando hay mucho viento?

Pirata: -A mi no me afecta el viento porque me traspasa. ¿No soy una sábana vieja!

Dolores: -¿Tenés un baño acá abajo o como te bañas?

Pirata: -No me baño, además el agua pasaría a través de mí.

Dolores: -¡Ay que chancho!

Pirata: -¡Che, un poco de respeto por los muertos!

Dolores: -¡Ay cierto, perdón!

Joaquín: -¿Y no sentís frió viviendo acá abajo? ¿Nunca te resfriaste?

Sofía: -¡Ay Joaco, no seas tonto! ¡Hace años que vive acá abajo, ya se deba haber re acostumbrado!

Pirata: -La verdad, no siento nada, ni el calor ni el frió, no siento las cosquillas ni si me tocan o me pegan

Sin percatarse fueron subiendo cada vez más hasta un punto que tuvieron que ir agachados. Ese momento fue probablemente el más emocionante para los chicos, ya que tenían la impresión de haber estado días encerrados bajo tierra y ahora estaban muy cerca de salir al exterior, y no lo podían creer.

De repente el túnel se empezó a iluminar y los primeros y tenues rayos empezaban a aparecer lentamente. Lo chicos apuraron el paso como un caballo que luego de un día de cabalgata llega presurosamente al establo. Sus manos volvieron a sentir el suave pasto entre sus dedos. El sol de la tarde iluminó y calentó sus cabezas, y cegó sus ojos acostumbrados a la oscuridad. Volvieron a respirar el aire puro el cual ya estaban extrañando. Los chicos se tiraron en el piso y admiraron por unos segundos el hermoso cielo celeste manchado por alguna que otra nube. Eran las 5 de la tarde de un hermoso día que parecía haberlos estado esperando desde siempre.

Al rato, los chicos se volvieron a incorporar y estaban decididos a ayudar al pirata de una vez por todas y sacarse ese peso de encima. Por suerte habían salido justo a la plaza que estaba cerca de la Catedral. Caminaron hacia ella y entraron respetuosamente porque sabían que ese era un lugar sagrado y por más ganas que tenían de correr, no lo hicieron. No tenían ni idea de donde buscar el cuerpo porque la iglesia era gigante.

Andrés: -Antiguamente cuando un sacerdote moría los enterraban en los sótanos.

Los sorprendió el Cura: -¿Quienes son ustedes y a que vinieron?

Joaquín: -Hola, venimos a ver a un pariente difunto.

Cura: -Ah bueno, pasen tranquilos.Andrés: -Antiguamente cuando un sacerdote moría los enterraban en los sótanos.

Los sorprendió el Cura: -¿Quienes son ustedes y a que vinieron?

Joaquín: -Hola, venimos a ver a un pariente difunto.

Cura: -Ah bueno, pasen tranquilos.

Bajaron una larga oscura y antigua escalera cuyas paredes eran muy angostas y estaban echas de ladrillos desgastados. Llegaron a un gran y oscuro sótano lleno se tenebrosos nichos con cajones de madera adentro. Los chicos querían salir corriendo pero ya estaban aquí y lo tenían que hacer si o si. Los varones fueron abriendo uno por uno lo cajones. Habían todo tipo de huesos e incluso cuerpos en descomposición. La mayoría de los cuerpos eran gordos y tenían un olor fétido que le daba asco hasta a lo varones. Vieron más o menos 8 cuerpos cuando abrieron uno que tenía unos huesos que aparentemente eran muy viejos y que además tenía un parche desgastado en uno de sus ojos. Los chicos no dudaron que finalmente habían logrado su cometido y que ese era el cadáver de Hudson el Pirata.

Lo sacaron con mucho cuidado y lo pusieron en una caja. Buscaron al Cura, le explicaron la situación sin revelar el secreto del tesoro y le pidieron que le diera cristiana sepultura al cuerpo. Este no se opuso y así lo hizo.

El fantasma que estaba al lado de los chicos, al cual solo ellos podían ver se desvaneció lentamente en el aire con una sonrisa en sus labios y con la paz de poder al fin descansar.

Pirata: -Gracias chicos, gracias a ustedes al fin descansare y por este mundo nunca mas vagaré.

A las chicas se les escaparon algunas lágrimas, porque aunque apenas lo habían conocido ya se había hecho amigos.

Los chicos volvieron a sus casas satisfechos porque aprendieron que es más importante la vida, el amor, la salud y la familia que el dinero, las riquezas y las cosas materiales y porque lograron que descansara en paz un alma en pena.

Al otro día, volvieron a ir q ir a la biblioteca a devolver el libro y se lo entregaron a la bibliotecaria. Bibliotecaria: - perdónenme chicos pero ese libro no es de esta biblioteca.

Andrés:- ¿como que no? lo sacamos de aquella estantería del fondo -

Bibliotecaria:- ¿Qué estantería del fondo? chicos, me parece que se confundieron de biblioteca, miren, no hay ninguna estantería. Y en definitiva era cierto, los chicos ayudados de la desconcertada bibliotecaria buscaron la estantería en vano, la cual parecía haber desaparecido por arte de magia o quizás nunca estuvo allí

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