CONCURSO DE CUENTOS PARA NIÑOS Y JÓVENES
DIA DEL LIBRO 2007
La Gran Final
Santiago Ferreira Santana
Segunda Mención, Categoría Niños
¿Juan, aprontaste el bolso?
¡Si, mamá!
Revisa si está todo.
Si, si, lo revisé varias veces.
Esta bien, hijito.
Mi cuadro, un cuadro que no servía para nada había llegado a la final, no sé como, pero sí sabía que íbamos a poner todo en esta gran final. Mañana ganamos.
Me acosté a las ocho de la noche porque el entrenador nos dijo:
No se duerman muy tarde, a lo que todos contestaron que sí pero yo no les creo.
Traté de dormirme tranquilo pero no pude, soñaba que ganábamos y ellos se enojaban y nos reventaban a todos a pelotazos.
Al otro día me desperté, el Gran Día había llegado.
Mi madre me llevó hasta la cancha y cuando llegábamos vi un gran ómnibus que estaba parado allí y pensé que era para trasladarnos a otra cancha, aunque me pareció raro porque plata no teníamos. Fue entonces cuándo vi que del ómnibus estaban bajando unos chicos grandes, enormes!!!!..., y me aterroricé. Eran mastodontes, se me pararon los pelos de punta y abrí la boca unos ocho metros. No lo podía creer.
¡No, no puedes ser, no lo puedo creer!
Íbamos a jugar contra ellos, el cuadro de San Ramón.
Empecé a jugar de delantero, sacábamos nosotros, con viento a favor y piiiiiiiiii!!!!!!!, sonó el silbato, le pasé la pelota al Tota, a él se la sacaron y fuimos?, al terminar el primer tiempo ya nos ganaban tres a cero.
En el segundo tiempo cambiaron las cosas, cinco a cero.
¡No puede ser!
Hasta que Cuatro Ojos se tiró de cabeza y golllllll!!!!!!!!!!!!
Lo gritamos nosotros nomás, la hinchada estaba re caliente. Y sí, cinco a uno ufffffffffff.
A los dos minutos gol del Tata. Después llegué a meter tres goles en el partido.
Quedaban cuatro minutos y los adicionales. Me pusieron en el arco y en un corner el Cabeza De Huevo baja la pelota con la mano.
-¡No, no! No lo puedo creer, me quería matar. No, no, no!!!!!
Bueno, el juez pita y ya estaba pensando como ellos gritarían el gol, el otro tira y ¡la pelota queda en mis manos!
Salgo corriendo hasta que se me termina el aire. Pongo la pelota en el suelo y salgo, me paso a uno y sin querer lo empujo. Cuando estaba llegando al área un hincha del otro cuadro grita: - Juez piiiiiiiiiii, fue falta tarado, no te das cuenta, andá a cobrar al jardín de infantes, bolpiiiiiiiiii.
Ahí se armó flor de lío y el juez cortó el partido y mi cuadro no pudo ganar. El partido estaba terminado y teníamos que esperar hasta la próxima fecha para jugarlo nuevamente. Tanto esfuerzo para nada, pero bueno, con tres goles ya me da y me sobra.
Por ahora sigo practicando para el próximo partido, el director técnico quiere que ganemos ocho a uno, pero creo que va a ser al revés.
Espero que cuando yo sea grande pueda jugar como el dientudo ése del Barcelona, que no se cómo se llama.
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