Se trata de la edición número 23 de este festival que nació en Punta del Este y se ha mantenido en forma ininterrumpida. Comenzó el 21 y se extenderá hasta este 24 de febrero en The Grand Hotel, donde funcionan tres salas de exhibición.
En total se proyectarán 30 largometrajes y más de 40 cortometrajes provenientes de 25 países, entre ellos, Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Francia, Israel, Italia, Suiza y Uruguay. La mayoría de las producciones se presentarán como estrenos exclusivos en Uruguay y en algunos casos en América Latina.
El festival, cuyo nombre correcto es Jewish Film Festival, tiene como objetivo generar un espacio cultural, educativo y de reflexión en torno a la historia, las tradiciones y la identidad del pueblo judío, promoviendo el diálogo a través del cine.
En ese marco, se incluyen películas y documentales con diversas perspectivas, así como instancias de análisis y debate.
Su organizador, Fernando Goldsman, indicó que se le otorgó el máximo galardón al intendente Miguel Abella: "El mismo que reciben los ganadores". Agregó que la 23ª edición "los llena de orgullo y les ilumina el camino para seguir".
En tanto, el intendente Abella expresó que el premio debería ser entregado a quienes organizan el evento que son los que trabajan todo el año: "Es un reconocimiento muy grande que siempre estará en su mesa de trabajo". Asimismo, valoró la importancia de que la gente conozca temas relacionados a la discriminación.
Por otra parte, elogió el festival y remarcó que toca un tema que afecta al mundo, en el que hay que tener conciencia y trabajar en la educación que es la única manera de cambiar.