A través de nuestro programa de semillas buscamos acercar a cada persona la posibilidad de iniciar un proceso de cultivo, aprendizaje y producción de alimentos, de acuerdo con su propia realidad.
Una semilla es mucho más que el comienzo de una huerta. Contiene la posibilidad de producir, aprender y recuperar el vínculo con la tierra y con aquello que consumimos.
Cada persona y cada familia dispone de diferentes espacios, tiempos, conocimientos y posibilidades. Por eso, no existe una única forma de cultivar.
Una huerta puede desarrollarse en un terreno, en un pequeño espacio o en recipientes, adaptándose a las condiciones de cada hogar. Lo importante es que la semilla encuentre un lugar donde comenzar a crecer.
Sembrar, cuidar, cosechar y consumir forman parte de un mismo proceso.
Cultivar nos permite conocer el origen de nuestros alimentos, comprender los ciclos de la naturaleza y aprovechar los cultivos de cada estación, incorporando progresivamente productos frescos y diversos a nuestra alimentación cotidiana.
La diversidad de lo que cultivamos puede convertirse también en una mayor diversidad en nuestra alimentación.
Producir diferentes especies y aprovechar los alimentos de cada estación favorece una alimentación fresca, variada y saludable.
Cada cultivo es también una oportunidad de aprendizaje.
Conocer las semillas, observar los ciclos de crecimiento, cuidar el suelo y el agua, prevenir naturalmente las plagas y aprender a cosechar y conservar lo producido permite desarrollar conocimientos que pueden ser aplicados y transmitidos dentro de cada familia y comunidad.
El propósito no es necesariamente producir todo lo que consumimos, sino desarrollar la capacidad de producir una parte de nuestros propios alimentos.
Cada semilla permite dar un pequeño paso hacia una mayor autogestión: aprender, decidir y participar activamente en aquello que llevamos a nuestra mesa.
El proceso puede trascender cada hogar. Familias, escuelas, barrios e instituciones pueden encontrar en el cultivo una herramienta para compartir conocimientos, cuidar el ambiente, fortalecer vínculos y construir una comunidad que también aprende a producir.
El programa de semillas se complementa con información técnica para acompañar el proceso de cultivo: selección y conservación de semillas, calendario de siembra, preparación y cuidado del suelo, abonos verdes, manejo del agua, manejo natural de plagas, cosecha y aprovechamiento de los cultivos.
Una semilla puede ser pequeña, pero contiene la posibilidad de algo mucho más grande: cultivar, aprender, alimentarnos y avanzar, desde cada hogar y desde cada comunidad, hacia una mayor autonomía.
El cultivo, utilización y consumo de hortalizas frescas, junto al desarrollo de buenos hábitos de vida contribuyen a mejorar la salud y calidad de vida de las personas.
El desarrollo de las huertas orgánicas familiares permite contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional de las personas, mediante una actividad económica, social y ambientalmente viable, digna e integradora.
El Plan de Huertas Familiares llega cada año a todos los rincones del departamento. Entre sus objetivos busca contribuir a las necesidades de la gente, promoviendo la producción de alimentos sanos y naturales, apoyando familias, barrios y escuelas, apostando al cuidado del medio ambiente y el bienestar de la comunidad.
Cada año mas de 12000 personas son beneficiadas, 7000 paquetes entregados y 800 kilos de semillas distribuidos.
Los abonos verdes son una muy buena alternativa para recuperar y fertilizar los suelos.
Pueden se usados en la rotación de cultivos, mejoran la fertilidad, la estructura y aireación del suelo, evitan la erosión, favorecen la reserva de agua para las plantas, reducen el ataque de plagas, y evitan la
ocurrencia de malezas.
¿Qué especies sembrar como abonos verdes?
Otoño - Invierno
Avena negra
Avena común
Cebada
Haba
Trigo
Primavera - Verano
Girasol
Maíz
Moha
Nabo forrajero
Poroto
Luego de su desarrollo pueden ser cortados, picados, oreados e incorporados al suelo. También pueden usarse como cobertura de suelo, para lo cuál se cortan o pican dejándolos sobre la superficie.