El intendente se refirió al futuro de la Terminal de Punta del Este y aseguró que desde la Administración departamental nunca se planteó el cierre de esa infraestructura, sino únicamente modificar el ingreso de los ómnibus interdepartamentales por razones de movilidad y ordenamiento del tránsito.
En ese sentido, Miguel Abella, explicó que desde hace aproximadamente seis meses se viene señalando que la idea es que los servicios interdepartamentales que hoy llegan hasta esa terminal culminen su recorrido en la Terminal de Maldonado.
“Nunca hablamos de un cierre de terminal”, afirmó. Además, remarcó que la incertidumbre generada sobre el tema no proviene de la Intendencia y no existe motivo para ello.
Abella indicó que la propuesta responde a problemas de tránsito en la zona y a la necesidad de mejorar la movilidad. En ese sentido, consideró que actualmente no resulta imprescindible que los ómnibus ingresen hasta la Terminal de Punta del Este.
Comparó la situación con la dinámica de la Terminal Tres Cruces, desde donde los pasajeros deben trasladarse hacia otros puntos de la capital para realizar distintos trámites o actividades.
El intendente manifestó además que la Terminal de Maldonado se encuentra a unos cuatro kilómetros de la de Punta del Este, por lo que entiende que no hay una necesidad que justifique la congestión de tránsito que genera el ingreso de los ómnibus al principal balneario.
El jerarca departamental también recordó que desde hace más de un año y medio funciona una Comisión integrada por representantes de todos los partidos políticos que trabaja en un Plan de movilidad para el departamento. Según indicó, de ese ámbito podrían surgir nuevas propuestas o definiciones cuando se registren mayores avances.
En paralelo, confirmó que se analizan posibles obras y modificaciones en la Terminal de Maldonado para adaptarla a un eventual aumento en el flujo de pasajeros y servicios. Para ello, la Intendencia mantiene conversaciones con la empresa que actualmente gestiona las terminales.
Finalmente, Abella remarcó que el crecimiento del departamento plantea nuevos desafíos en materia de tránsito y transporte, por lo que a futuro podría ser necesario pensar en soluciones más amplias para el sistema de terminales. Como antecedente, mencionó el proceso que vivió Montevideo cuando se trasladó la antigua terminal de ómnibus a Tres Cruces, decisión que inicialmente generó resistencias pero que luego fue aceptada por los usuarios.