Así lo resolvió el intendente Miguel Abella, mediante la limpieza y acondicionamiento de aguadas y tajamares para obtener una mayor reserva de agua durante el invierno. Se prevé una participación aproximada de 300 productores, con un apoyo máximo de hasta 8 horas máquina por establecimiento y un costo total estimado de $6.000.000 (pesos uruguayos seis millones).
La propuesta impulsada por la subdirección General de Desarrollo Productivo, se focaliza en productores de hasta 250 hectáreas CONEAT y un mecanismo de inscripción y control a través de la página web institucional.
A los efectos de una correcta aplicación del beneficio, el criterio de superficie máxima refiere a hectáreas CONEAT; y para aquellos productores no inscriptos en DICOSE, deberá requerirse la información registral correspondiente ante BPS, identificando los padrones rurales vinculados, a fin de verificar su inclusión dentro de los parámetros del beneficio.
El gobierno departamental consideró oportuno la instrumentación de las medidas de apoyo mencionadas, teniendo en cuenta la situación gravosa que repercute directamente en el sector productivo, con acciones que procuren mitigar los efectos de la crisis y alivien la situación que atraviesan los pequeños y medianos productores rurales del departamento.