Diferentes tareas de ensanchado, aplanado y mejora de entradas de vecinos se cumplen en el balneario conformado por 150 hectáreas de pinos y playas.
La intervención en la zona es periódica debido al desarrollo a partir del crecimiento de José Ignacio con personas que decidieron mudarse del pueblo costero o construir sus residencias directamente allí.
De ahí que sea importante el mantenimiento de las calles transversales a la Ruta 10.
El trabajo de personal del municipio y Jornales Solidarios es determinante para el mantenimiento en correcto estado de las vías de circulación.
El balneario rondaba las tres centenas de residentes con una media docena de comercios gastronómicos, varias hosterías y un centro comunal para actividades culturales y deportivas.
Las proyecciones son que continúe creciendo.