Pasar al contenido principal

Zona Franca se transforma en realidad: trabajo, inversión y crecimiento alumbran un Maldonado a 30 años

Luego de más de 10 horas de debate, la Junta Departamental votó el proyecto enviado por la IDM por 22 votos en 31, con la aprobación del Partido Nacional y el Partido Colorado. Por su parte, el Frente Amplio se opuso al proyecto general, pero votó a favor 8 de los 13 artículos en discusión.

El objetivo de la Administración del intendente Enrique Antía, al apoyar esta iniciativa, fue facilitar que los jóvenes tengan oportunidades laborales en el departamento. La creación de la Zona Franca permitirá la instalación de empresas que traerán un aumento de la oferta laboral, apuntando más que nada a opciones todo el año y generando impactos positivos en lo económico y social para Maldonado.

En ese sentido, el prosecretario general de la IDM, Álvaro Villegas,  sostuvo que son elementos dinamizadores de la economía y generadores de empleo y calidad, particularmente, en el sector juvenil”. Además, “promueven un mayor crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) y las exportaciones, y sirven para desestacionalizar las activadas en el departamento”.

Desde el gobierno departamental se hizo hincapié en que “hubo un trabajo intenso con el gobierno nacional que derivó en la firma de un convenio marco entre el Ministerio de Economía y Finanzas y la Intendencia de Maldonado, así como el seguimiento de la Dirección de Zonas Francas”.

El puntapié inicial lo dio el propio intendente Antía el pasado 16 de marzo al llevar el proyecto en mano a la Junta de Maldonado. En ese oportunidad, sostuvo que “lo desvela dejar un departamento de cara a los próximos 30 años, donde los jóvenes sean protagonistas al trabajar desde acá, hacia el mundo”.

Villegas remarcó que “a partir de ahora se trabajará en la elaboración del pliego y las bases, y luego se hará el llamado a licitación publica internacional, tal cual acordamos con la Dirección Nacional de Zonas Francas”. Por lo tanto, “se abre un camino para trabajar junto al MEF. Tanto la Intendencia como el Poder Ejecutivo -por medio de Presidencia, la Oficina de Presupuesto y Planeamiento, y el Ministerio de Economía y Finanzas- van a tener representantes en la Comisión Asesora.

En cuanto a la inversión, “se debe tener en cuenta que en la Ley de Zonas Francas se establece que el explotador tendrá que realizar una inversión mínima de 10 millones de dólares en materia de infraestructura, bienes y servicios”, y tendrá que pagar un canon al Gobierno Nacional de entre 6 y 8 % de la facturación, basado en la Normativa Nacional.

La inversión “puede incrementarse en el pliego de condiciones que se apruebe por parte del Ministerio y está también la compra de la tierra que son fracciones que representan un total de 7,5 millones de dólares”.

Villegas sostuvo que “los resguardos y la protección del ambiente están asegurados ya que la tierra está por fuera de la zona del parque metropolitano  de los humedales y la iniciativa promueve su protección, a tal punto que establece la creación de un Fondo Departamental de los Humedales que se financiará con lo obtenido por la venta de estos inmuebles (terrenos)”. Asimismo, “será objeto de control por parte del Ministerio de Ambiente como establece la ley que así lo regula en materia de impacto ambiental, localización y operativa”.

La Intendencia de Maldonado le ofreció al gobierno un padrón compuesto por 20 hectáreas con opción de sumar otras 20, contando con todos los servicios. Está ubicado al lado del aeropuerto El Jagüel, el cual posee un helipuerto y tiene todas las conexiones terrestres a su alrededor.

Las primeras 20 serán financiadas por parte de la IDM a tres años para que el desarrollista realice las inversiones que se requieran, ya que el objetivo es la radicación de empresas en la zona y generar oportunidades.

En ese sentido, la Administración “hizo un esfuerzo muy grande para que se establezca en ese espacio, frente a varias propuestas de privados que proponían otros lugares.

Sobre el desarrollo de la zona, “estará acompañando del crecimiento de otros proyectos, además del proceso de realojo del asentamiento Kennedy que le da confianza al futuro inversor y lo ya realizado con traslado de las familias del asentamiento El Placer, la generación de la Zona Joven y la renovación del Parque El Jagüel, entre otras obras que ya son realidad”.

La IDM “flexibilizó todo lo que tenía con ver con el precio y el plazo de pago de los terrenos donde se emplazará la Zona Franca porque el propósito no era vender la tierra solamente, sino lograr la instalación de un espacio que generara trabajo”.