El jefe comunal indicó no haber recibido cuestionamientos formales a la iniciativa que busca que las unidades del transporte interdepartamental lleguen hasta terminal Maldonado y los pasajeros que vayan a Punta del Este sean trasladados en pequeñas camionetas y ómnibus de menor porte, como ocurre en varias partes del mundo.
“Yo no he recibido quejas, sí he escuchado comentarios negativos que no son como para considerar modificar algo y también he escuchados muchos comentarios positivos al respecto” afirmó.
“No van a poder vender boleto por ese traslado pero van a tener la posibilidad de llegar a la terminal de Punta del Este”. El objetivo central es mejorar la movilidad en el balneario y no perjudicar a nadie.
Miguel Abella señaló que en temporada ingresan 160 ómnibus por día al departamento y los pasajeros que bajan en Punta del Este representan un 5%.
Consultado en rueda de prensa por el tema, señaló que mantuvo reuniones con las empresas y con la asociación de choferes.
“Los conductores tienen una validación positiva porque cobran por kilómetro y para hacer cinco que le demandan 45 a 50 minutos con estrés, es preferible ganar ese tiempo en la ruta”, indicó al señalar que no le plantearon objeciones.
El intendente sostuvo que los choferes piden cosas razonables, como baños, tener donde estacionar o calentar agua, temas que se resolverán en la medida que se acondicione la Terminal de Maldonado para lo cual augura que en noviembre se pueda adjudicar.
El jefe comunal dijo que todo cambio puede molestar a quien lo usa y, en este caso, son siete u ocho personas las que bajan en la Terminal de Punta del Este.
Sobre los plazos, Abella expresó que se fijó el 1° de noviembre para tener en condiciones la Terminal de Maldonado, dado que aún están en proceso licitatorio de las terminales, pero la idea es comenzar y si hay que moverse unos 15 días, así se hará.